Regresar de vacaciones y adaptarse nuevamente a la rutina del trabajo o estudio no es tarea fácil, sin embargo, existen métodos para recobrar la vitalidad.

Después de la época de vacaciones, es normal sentir incomodidad, cansancio o difícil adaptación a los horarios y espacios de trabajo. Este síndrome, es conocido como depresión o estrés post-vacaciones, y aunque no es una enfermedad, el trastorno puede afectar el óptimo rendimiento de las actividades diarias.

Los síntomas más comunes de quienes se enfrentan a éste incómodo proceso, son muy similares a la depresión clínica, como sensación de apatía, desánimo, irritabilidad, dificultad para relacionarse con los demás, insomnio, falta de concentración y en casos más avanzados, taquicardia o trastornos digestivos.

La mayoría de empresas y organizaciones no son conscientes de estos casos, que además son frecuentes y que impiden el rendimiento laboral de sus empleados; o en el caso de los colegios, dificultan el buen desempeño de los estudiantes. Por eso, la importancia de tomar en sus propias manos la responsabilidad de proteger su salud física y emocional en cualquier etapa de la vida.

En la mayoría de casos, quienes se van de vacaciones cambian de hábitos radicalmente, los excesos hacen parte de la nueva rutina, la comida, la bebida y los extensos horarios prevalecen durante esta temporada, de allí, el difícil retorno a las actividades diarias.

La solución está en sus manos y se trata de la prevención. Las vacaciones no sólo requieren planeación de tiempo y dinero, también una preparación física y emocional, por lo que antes de salir de viaje o dedicarse al descanso, haga consciencia de que durante esta temporada puede aprovechar para recargarse de vitalidad y que en cualquier momento tiene que regresar a afrontar el diario vivir.

Para sus próximas vacaciones, cuide al máximo sus hábitos para que su organismo no produzca exceso de toxinas. Aproveche para estar en contacto con la naturaleza y prepárese con anterioridad culminando todas sus labores antes de salir de viaje. Días antes de regresar, escriba las metas o los nuevos proyectos que podrá poner en práctica tras su regreso a la vida cotidiana.

Si ya regresó de vacaciones y atraviesa por este síndrome que afecta al 7% de empleados en el mundo y que en la mayoría de casos puede trascender a una depresión más profunda debido al síndrome de “burn out”, intente mantener la calma y aceptar lo positivo que trae la realidad.

Cuando los días de trabajo o estudio se hagan extensos, piense en todo lo que le aporta su rutina de trabajo o estudio para la vida. Recobre su vitalidad a través de técnicas de meditación antes de dormir, o terapia floral para que los días sean productivos, llevaderos y la alegría de las vacaciones perdure. Intente que sus días no solo sean trabajo o estudio y realice actividades que le aporten bienestar, así el antes y el después de las vacaciones pasarán desapercibido.