Aunque para muchos el tiempo no fue suficiente, llega la época ideal del año para empezar a culminar proyectos, cerrar ciclos y abrirle paso a nuevos retos.

Si sientes que la vida te presenta obstáculos, o como se dice popularmente, te pone “piedras en el camino”, recuerda que no es necesario cargar con esto. En cada reto que empezamos es necesario ir ligero de equipaje para sortear cada dificultad. Cuando conocemos nuestro potencial para superar cada etapa de la vida, somos capaces de culminar el proceso sin renunciar antes de tiempo.

Cerrar ciclos es una de las experiencias más importantes del ser humano. Hacerlo, implica un aprendizaje y crecimiento personal y espiritual profundo. Cuando culminamos ciclos aprendemos a soltar, a aceptar y a volver a empezar de nuevo.

Cerrar ciclos para muchos está relacionado con rupturas dolorosas, ¡no necesariamente! Aunque en muchos casos sea doloroso ponerle fin a ciertos procesos, siempre hay que ver hacia adelante, balancear el resultado final y disfrutar de las vivencias. Lo más importante, reconocer que cuando algo termina, le abrimos espacio a lo nuevo: retos, relaciones, trabajos o proyectos.

Si eres de los que tiene dificultar para cerrar capítulos en tu vida y siempre piensas en el pasado, sientes miedo de lo nuevo y de volver a empezar, seguramente este ejercicio te puede ayudar:

Toma conciencia:

¿Vale la pena seguir repitiendo la historia y quedarte en un capítulo de la vida al que ya le sacaste el mayor provecho posible, pero que sabes que no tiene un futuro próspero? Cuestiónalo, y has conciencia al respecto.

Escribe una carta:

 Escribe todas las emociones y sentimientos confusos que impiden culminar cualquier proceso, bien sea afectivo o profesional, pues esto permite tener claro lo que hace falta para cerrar el ciclo. Describe tus emociones pero no te olvides de agradecer cada situación que te impulsó a llegar a esta etapa, pues mirar hacia atrás te ayuda a sanar.

Conserva tu escrito y recurre a el cada vez que tengas dudas en tus nuevos proyectos. Léela para recordar este momento de tu vida y para afianzar tu confianza en el nuevo ciclo.

Planea y ejecuta:

Recuerda que no es sano dejar cosas pendientes. Enfoca tu energía en las soluciones y no en los problemas y desarrolla estrategias frescas para tus nuevos proyectos y aunque sea natural sentir temor, atreverse a dar el primer paso  le da un toque de racionalidad a tus deseos.

Recuerda que tus metas deben ser claras y que debes contar con herramientas para lograrlo. Te recomendamos esencia floral de Nogal, útil para el cambio y la aceptación de los nuevos retos.

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