Uno entra a una casa y sabe algo de ella antes de que alguien hable. Casi siempre es el olor. Llega antes que cualquier otra cosa y uno rara vez lo registra como información.
De todos los sentidos, el olfato es el único que no hace escala en el tálamo antes de llegar al cerebro. Va directo a la amígdala y al hipocampo, que son las zonas donde viven la emoción y la memoria. Por eso un aroma puede devolverte a la cocina de tu abuela sin que hayas decidido acordarte de nada.
De ahí salió la línea de Aromas Siu. Este mes estamos trabajando con tres: Calmar el Corazón, Lugar Seguro y Quiero Ser Feliz. Cada uno responde a un momento distinto.
El aroma de una casa hace más de lo que parece
Las casas tienen días. Hay semanas en que la sala se siente pesada sin que haya pasado nada grave, y uno intenta arreglarlo abriendo una ventana o cambiando los muebles de lugar.
El olor es lo más rápido de cambiar. En cinco minutos el cuarto huele distinto. Eso no resuelve lo que está pasando, pero sí acompaña el rato que viene.
Calmar el Corazón: para los días en que cuesta entender al otro
Huele floral y suave. El ylang ylang lo abre dulce y la toronja lo levanta lo justo para que no se vuelva empalagoso. Atrás quedan el eucalipto, el geranio y la lavanda.
Lo pensamos para la convivencia. Para esas tardes en que uno lleva tres conversaciones que terminaron mal, o para la impaciencia que aparece cuando hay demasiada gente en la misma casa demasiadas horas. Su mezcla floral, de lavanda y haya como componentes principales, favorece la templanza y la comprensión hacia el otro.
Lo usamos cuando necesitamos un abrazo en el silencio del aroma.
Lugar Seguro: cuando el espacio pesa
Hay cuartos donde uno no duerme bien y no es la almohada. Uno cambia la almohada, cambia el horario, y sigue igual.
Lugar Seguro tiene geranio, limón, eucalipto y lavanda, que dan un aroma fresco y despejado. El jengibre le pone abajo algo terroso y cálido, que es lo que lo separa de un cítrico cualquiera. Su mezcla floral, de nogal y menta como componentes principales, acompaña la sensación de ocupar el propio lugar. Eso se nota sobre todo después de una mudanza o de un cambio de trabajo.
Va bien al llegar a la casa después de un día de mucha gente. También el domingo en la noche, cuando la semana ya se está asomando.
Quiero Ser Feliz: para las mañanas que arrancan sin ganas
Este es el más luminoso de los tres. Cítrico, con esa alegría de cáscara recién partida que uno reconoce de inmediato. Es el que uno prende para moverse.
Funciona bien en la cocina mientras se prepara el desayuno, sobre todo los lunes que pesan más de lo normal. Su mezcla floral, de zinnia y brezo como componentes principales, acompaña ese gusto por lo que está pasando ahora, sin esperar a que ocurra algo grande.
Qué lleva adentro un Aroma Siu
La sabiduría de la naturaleza llega de dos maneras: como materia y como energía.
El aceite esencial es materia. Es la planta destilada, concentrada al extremo. De cientos de kilos de flor salen unos pocos mililitros. Eso es lo que huele, y es lo que hace que un cuarto cambie apenas prendes el difusor.
La esencia floral no huele a nada. No es un extracto de la planta sino la impronta energética de la flor, preparada con el método que Edward Bach describió hace casi un siglo. Es la flor que no huele a nada y que igual acompaña un espacio.
En los Aromas Siu las dos cosas van disueltas en el mismo líquido. Un solo frasco, donde el aceite esencial pone el aroma y la esencia floral pone lo demás. De ahí viene la firma de la línea: aromas cargados de buena energía, aceites esenciales con esencias florales adentro.
Cómo se usan: difusor eléctrico en frío
Los tres van en difusor eléctrico de agua, que trabaja en frío. Entre 5 y 10 gotas según el tamaño del cuarto: cinco para un espacio pequeño como un baño o un estudio, diez para una sala. Con veinte o treinta minutos es suficiente, no hay que dejarlo prendido toda la tarde.
Los difusores de vela no sirven para esto. El calor directo degrada el aceite y se pierde buena parte de lo que uno compró. Si el tuyo es de vela, vale la pena cambiarlo antes de invertir en aromas.
Antes de empezar, lo que hay que tener presente:
- No aplicar los aceites directamente sobre la piel ni ingerirlos.
- Mantenerlos fuera del alcance de los niños y de las mascotas.
- Si en la casa hay alguien con una condición respiratoria, una mujer embarazada o en lactancia, o niños pequeños, consúltalo primero con el médico tratante. Esa decisión no la tomamos nosotros.
Cómo elegir el tuyo
No hay uno mejor que otro, depende de qué le haga falta hoy a ese cuarto. Si lo que pesa es la convivencia, Calmar el Corazón. Si es el espacio mismo, Lugar Seguro. Y si lo que cuesta es arrancar en la mañana, Quiero Ser Feliz.
Los tres están en las tiendas Siu y en www.siuesencias.com. Si tienes dudas, en cualquiera de nuestros puntos te ayudamos a elegir.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas gotas de aceite esencial van en el difusor?
Entre 5 y 10 gotas en el agua del difusor. Cinco para espacios pequeños, diez para una sala o un cuarto grande. Más gotas no dan mejor resultado, solo un aroma más denso.
¿Sirven los difusores de vela?
No para estos aromas. El calor de la vela degrada el aceite esencial. Recomendamos difusor eléctrico de agua, que trabaja en frío y conserva el aroma tal como es.
¿Se pueden usar todos los días?
Sí. Lo habitual es una o dos sesiones de veinte a treinta minutos al día. No hace falta tener el difusor prendido de forma continua.
¿Se pueden aplicar sobre la piel?
No. Los Aromas Siu están formulados para difusión en el ambiente, no para uso tópico. Si buscas esencias florales para la piel, la crema Rescate Plus está hecha para eso.
¿Los aceites esenciales huelen y las esencias florales no?
Exacto. El aceite esencial es la planta destilada, por eso tiene aroma. La esencia floral guarda la impronta energética de la flor y no tiene olor. En los Aromas Siu los dos van en el mismo frasco.
Cada aroma acompaña un momento distinto de la casa: Calmar el Corazón, Lugar Seguro y Quiero Ser Feliz.