Septiembre tiene una forma particular de recordarnos a quiénes queremos. En Colombia, el tercer sábado del mes llega con Amor y Amistad: una fecha para compartir con la pareja, los amigos y esas personas que, de una u otra manera, hacen parte de nuestra vida.
Pero mientras alrededor aparecen planes, regalos, mensajes y celebraciones, no todos estamos viviendo nuestros días de la misma manera.
Quizás este año estás atravesando una ruptura. Tal vez extrañas a alguien, estás pasando por un cambio, has tenido meses difíciles o simplemente no tienes demasiadas ganas de celebrar. También puede ser que una persona importante para ti esté pasando por algo así.
Y entonces aparece una pregunta diferente: ¿qué regalar cuando no todo está bien?
No hace falta regalar alegría cuando lo que alguien necesita es compañía
Cuando queremos a alguien que está pasando por un momento difícil, muchas veces sentimos la necesidad de hacerlo sentir mejor. Buscamos las palabras adecuadas, proponemos planes, intentamos distraerlo o escogemos un regalo que esperamos que le devuelva la sonrisa.
Pero querer a alguien también significa entender que no siempre podemos cambiar lo que está viviendo.
Un regalo no tiene que solucionar un problema, borrar una tristeza o hacer que alguien se sienta bien inmediatamente. A veces puede tener un significado mucho más sencillo: hacerle saber que pensamos en esa persona.
Por eso, cuando llega una fecha como Amor y Amistad, quizá valga la pena cambiar la pregunta. En lugar de pensar únicamente en qué podría gustarle, podemos preguntarnos qué detalle podría transmitirle aquello que queremos decirle “estoy aquí, te quiero.”
Regalar desde el momento que está viviendo la otra persona
No existe un regalo que funcione igual para todos. Y mucho menos cuando estamos atravesando momentos diferentes.
Para alguien que está cansado, puede tener sentido un detalle que invite a hacer una pausa. Para alguien que acaba de vivir un cambio, quizá sea especial recibir algo que le recuerde que no está solo. Para una amistad que ha estado presente durante un año complicado, una carta o un pequeño detalle pueden decir mucho más que un regalo costoso.
La clave está menos en encontrar “el regalo perfecto” y más en pensar en la persona que lo va a recibir.
¿Qué disfruta? ¿Qué le hace sentirse acompañado? ¿Qué espacio necesita en este momento? ¿Qué te gustaría recordarle?
A veces, esa atención es precisamente lo que convierte un objeto en un verdadero detalle.
Amor y Amistad también puede ser una invitación a cuidarnos
Esta fecha suele llevarnos a pensar en el amor que damos a los demás, pero hay otra relación que también merece un espacio: la que tenemos con nosotros mismos.
Porque puede que este Amor y Amistad no llegue acompañado de una pareja. Puede que estés viviendo una etapa en la que prefieres estar contigo, reconstruyendo rutinas, aprendiendo a disfrutar tu propia compañía o simplemente intentando atravesar un momento que no esperabas.
Y también puedes regalarte algo.
No como una forma de llenar un vacío ni de fingir que todo está bien, sino como un pequeño recordatorio de que tu bienestar también merece atención.
Una pausa. Un espacio tranquilo. Algo que disfrutes. Un detalle elegido especialmente para ti.
No siempre necesitamos una ocasión especial para hacerlo, pero Amor y Amistad puede ser un buen pretexto para recordar que el cariño también empieza por la forma en que nos tratamos.
Un detalle para hablar de amor de una manera diferente
Hay regalos que buscan sorprender. Otros buscan celebrar. Y hay algunos que simplemente buscan acompañar.
Ritual del Amor de Siu Esencias parte precisamente de una idea sencilla: hacer del amor un espacio que también podamos dirigir hacia nosotros mismos y hacia los vínculos que construimos con los demás.
Por eso puede convertirse en una alternativa para regalar durante Amor y Amistad cuando quieres salir de los detalles tradicionales y escoger algo que tenga un significado más personal.
Puede ser para tu pareja, para un amigo, para alguien de tu familia o para ti.
Porque el amor no tiene una sola forma y tampoco necesita llegar acompañado de una celebración perfecta.
A veces, regalar es simplemente decir: estoy aquí
No podemos saber exactamente qué está viviendo la persona que queremos. Tampoco tenemos que encontrar las palabras capaces de resolverlo, pero sí podemos estar.
Podemos escuchar sin intentar arreglarlo todo. Respetar sus tiempos. Compartir un café. Escribir un mensaje. Dar un abrazo. O escoger un detalle que diga, de una manera sencilla, que pensamos en ella.
Quizás ese sea uno de los sentidos más bonitos de Amor y Amistad: no celebrar únicamente cuando todo está bien, sino recordarles a las personas que queremos que siguen siendo importantes para nosotros incluso cuando están atravesando días difíciles.
Y, algunas veces, ese pequeño gesto puede ser mucho más valioso que cualquier regalo perfecto.
Cuando regalar también puede ser una forma de cuidar, encuentra en Ritual del Amor un detalle para expresar lo que a veces cuesta decir.