Para lograr que la segunda primavera sea un hecho en la vida de cada mujer, donde ya liberada de las funciones biológicas de la procreación y la crianza, se puede centrar en su bienestar y crecimiento personal, social y espiritual, con la salud apropiada que le permita alcanzarlos.

Esta esencia puede ser empleada por varios años para fortalecer aún más sus beneficios logrados desde el principio a todo nivel.