Para aquellos que han perdido el camino, su guía y el centro espiritual. Facilita conectar con la vida como una parte de la rueda sagrada, y darse cuenta del gran ciclo en uno mismo y alrededor: nacimiento, muerte y renovación. Orienta para encontrar el camino y sentirse siempre en casa. Proporciona claridad para saber cuando es necesario tomar el mando y cuando buscar guía y seguirla.