Febrero llega lleno de corazones, flores, mensajes románticos y recordatorios constantes sobre el amor. El amor de pareja, el amor romántico, el amor a nuestros amigos y familiares, el amor que se demuestra hacia afuera.
Y aunque todo eso puede ser hermoso, en Siu queremos hacer una pausa para hablarte de algo igual o incluso más importante: el amor propio.
Porque antes de amar a alguien más, necesitamos aprender a amarnos a nosotros
Amar a otros a veces es más fácil que amarnos
Muchas veces nos entregamos por completo a los demás. Estamos disponibles, escuchamos, acompañamos, damos sin medida, pero cuando se trata de nosotros, somos los primeros en criticarnos, exigirnos o ignorar lo que sentimos.
Tal vez te has reconocido:
- Diciendo “sí” cuando querías decir “no”.
- Dejando tus necesidades para después.
- Buscando validación externa para sentirte suficiente.
- Midiendo tu valor a través de lo que haces por los demás.
No está mal amar profundamente, el problema aparece cuando ese amor no empieza en ti.
El amor propio no es egoísmo, es consciencia
Amarte no significa pensar solo en ti ni desconectarte de los demás. Significa reconocerte, respetarte y tratarte con la misma comprensión que ofreces a quienes amas.
Cuando el amor propio está presente:
- Pones límites sin culpa.
- Te eliges sin miedo.
- Amas desde la libertad, no desde la carencia.
- Te relacionas desde el equilibrio, no desde la necesidad.
Aprender a amarte te da la posibilidad de amar de forma más sana, más consciente y más acertiva. Porque nadie puede dar lo que no tiene.
Cuando el amor propio se debilita
La falta de amor propio no siempre se nota de inmediato, a veces se manifiesta como inseguridad, dependencia emocional, miedo al abandono o dificultad para tomar decisiones. Otras veces, simplemente como una sensación constante de no ser suficiente.
Estas emociones, cuando se mantienen en el tiempo, impactan directamente en nuestro bienestar emocional y en la forma en la que nos relacionamos con el mundo.
Y es ahí donde acompañarnos de forma amorosa se vuelve fundamental.
Un camino que se recorre paso a paso
El amor propio no se construye de un día para otro. Es un proceso íntimo, personal y muchas veces profundo. Un camino que implica mirarte con honestidad, escucharte y permitirte sanar.
En Siu creemos que este camino puede ser acompañado desde lo natural y lo emocional.
La mezcla Amor Propio de Siu fue creada para acompañarte en este proceso de reconexión contigo. Sus esencias florales trabajan a nivel emocional, ayudando a fortalecer la autoestima, la autoaceptación y el vínculo contigo mismo.
No se trata de cambiar quién eres, sino de recordar tu valor, abrazarte con más suavidad y permitirte vivir desde un lugar más amoroso y consciente.
Este San Valentín, mientras el mundo habla de amar a otros, en Siu queremos recordarte algo esencial: el amor más importante es el que te tienes a ti.
En Siu nos importas tú.
