El bienestar físico emocional y espiritual, es uno de los temas que más ha preocupado a  la humanidad a lo largo de la historia, precisamente, de esta inquitúd surgió la terapia con las esencias florales hace ya casi un siglo. Hoy en día se conocen sus beneficios al rededor del mundo y su estudio ha ampliado la posibilidad de aplicarla a tal manera que hoy sabemos que no existe un sistema de esencias, sino que diferentes lugares de la tierra nos aportan flores maravillosas y muy especializadas, como las orquídeas amazónicas o las flores de Australia.